Al recibir un requerimiento de la Inspección de Trabajo, identifica el plazo, los documentos solicitados y la forma de entrega. La respuesta debe ser completa, verificable y coherente con la documentación laboral de la empresa.
El primer paso es leer el requerimiento completo y anotar quién lo emite, qué documentos solicita, el periodo afectado, el canal de entrega y el plazo. La Inspección puede visitar el centro de trabajo, citar a la empresa o pedir documentación; ignorar la comunicación o aportar información desordenada puede agravar la situación.
Conviene conservar los documentos originales, preparar una respuesta coherente y comprobar que los datos de contratos, nóminas, jornada y prevención coinciden. Un requerimiento no equivale por sí solo a una sanción. Si después se notifica un acta o una propuesta de sanción, comienza una fase distinta con sus propios plazos y medios de defensa.
Ejemplo práctico La Inspección solicita registros horarios y nóminas de varios meses. La empresa debe identificar el periodo exacto, recopilar los documentos correspondientes y revisar que las explicaciones coincidan con ellos.
Puntos que conviene revisar
Debe revisarse el plazo concreto indicado en el requerimiento y la norma aplicable; no conviene presumir un plazo único.
El incumplimiento puede dar lugar a actuaciones posteriores y, según los hechos, a responsabilidades o sanciones.
Normativa y fuentes oficiales artículos 13 y 18: Ley 23/2015 ordenadora de la Inspección de Trabajo; régimen de infracciones y sanciones: Ley sobre infracciones y sanciones en el orden social; Organismo Estatal Inspección de Trabajo y Seguridad Social