Para calcular la parte exenta no basta con que un bien figure en el balance de la empresa. Debe justificarse su relación con la actividad y con los rendimientos que produce. Locales operativos, maquinaria, equipos y circulante pueden guardar una conexión clara; una vivienda vacía, una cartera de inversiones o un exceso de tesorería requieren un análisis específico.
La tesorería no queda excluida de forma automática: puede estar vinculada a necesidades de explotación, pagos, inversiones aprobadas o reservas generadas por la actividad. Pero la sociedad debe poder explicar su origen, destino y necesidad. Las reglas de la exención también prevén tratamientos específicos para ciertos valores y participaciones en filiales.
Ejemplo práctico: una sociedad operativa conserva un millón de euros en depósitos. Si existe un plan documentado para pagar maquinaria y nóminas, el análisis será distinto al de una suma mantenida durante años sin destino empresarial acreditado.
Puntos de control: prepara un inventario de activos; identifica su uso, rendimiento, financiación y necesidad; documenta decisiones societarias, planes de inversión y relaciones entre sociedades.
Normativa y fuentes: Ley 19/1991, art. 4.Ocho.Dos · AEAT: Manual práctico de Patrimonio